Un voto a San Jorge
La tradición sostiene que Stefan Nemanja erigió el monasterio como voto a San Jorge, a quien atribuyó su rescate de la cueva donde lo habían encerrado sus hermanos. El nombre stupovi —pilares— procede de las dos altas torres de la fachada oeste, poco frecuentes en la arquitectura serbia.
La tumba de un rey y siglos de ruina
El rey Stefan Dragutin restauró y amplió el monasterio a finales del siglo XIII y fue enterrado allí. Los siglos siguientes fueron implacables: fue destruido, abandonado y explotado como cantera, y hoy permanece en gran parte en ruinas, en proceso de conservación.
Es Monumento Cultural de Importancia Excepcional desde 1947 y, desde 1979, parte del bien UNESCO «Stari Ras y Sopoćani».
