Bazar y mahalas
Una ciudad otomana eran dos mundos: el çarşı —el barrio de trabajo en el llano junto al agua, con tiendas, hanes y baño— y las mahalas, los barrios residenciales repartidos por las laderas. Ese orden sigue siendo legible en Novi Pazar: el comercio permanece abajo, junto al río, mientras las casas trepan por las colinas.
Al pasear por el centro conviene mirar las plantas bajas: fachadas de tienda estrechas, hileras de talleres contiguos y los mismos oficios agrupados en el mismo tramo de calle; todo son huellas de un orden más antiguo.
